« 2008-05-25 | Página de inicio
07/08/08
“Un techo de estrellas”
El título puede dar la impresión de que escribo algo romántico, pero no lo es. Al contrario. En este caso, tener un techo de estrellas es de una tristeza infinita. Desde hace semanas vengo observando a un anciano, que duerme al sereno, junto al puente de la vía del ferrocarril y a escasos metros del final del nuevo barrio de Triptolemos. Cuando apuntan las primeras luces del alba y me dirijo al trabajo, coincido con ese anciano, enlutado y triste, que ordena un poco su humilde tálamo, compuesto de un mísero jergón blanco y cartones, sobre el duro y árido suelo.
Su nombre es Pascual, pero podría llamarse Juan, Francisco o Pedro. Se de este anciano desde hace años. Recuerdo cuando habitaba en una casa de alquiler por la calle Tejada y enviudó, quedando al cuidado de su hija. Trabajaba en el campo de Mazarrón, asalariado como eventual, en el cultivo de tomates y la mísera pensión no le da para hacer frente al alquiler de una vivienda. Todavía conserva el luto y la tristeza por la perdida de su compañera. La dureza de la vida se refleja en los surcos de su tez, curtida por el sol, el trabajo en el campo y los invernaderos de Mazarrón.
10:40 Anotado en COMO LA VIDA MISMA | Permalink | Comentarios (0) | Trackbacks (0) | Enviar a Email




