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07/08/08
“Un techo de estrellas”
El título puede dar la impresión de que escribo algo romántico, pero no lo es. Al contrario. En este caso, tener un techo de estrellas es de una tristeza infinita. Desde hace semanas vengo observando a un anciano, que duerme al sereno, junto al puente de la vía del ferrocarril y a escasos metros del final del nuevo barrio de Triptolemos. Cuando apuntan las primeras luces del alba y me dirijo al trabajo, coincido con ese anciano, enlutado y triste, que ordena un poco su humilde tálamo, compuesto de un mísero jergón blanco y cartones, sobre el duro y árido suelo.
Su nombre es Pascual, pero podría llamarse Juan, Francisco o Pedro. Se de este anciano desde hace años. Recuerdo cuando habitaba en una casa de alquiler por la calle Tejada y enviudó, quedando al cuidado de su hija. Trabajaba en el campo de Mazarrón, asalariado como eventual, en el cultivo de tomates y la mísera pensión no le da para hacer frente al alquiler de una vivienda. Todavía conserva el luto y la tristeza por la perdida de su compañera. La dureza de la vida se refleja en los surcos de su tez, curtida por el sol, el trabajo en el campo y los invernaderos de Mazarrón.
Hace varias noches, llovía torrencialmente y me acordé de él. Pasamos cerca de su “aposento” y se encontraba, acurrucado, en una marquesina, esperando al cese de la lluvia para acomodarse en tan mísero lugar. La indigna situación que pasaba Pascual, me hizo presentar un requerimiento al concejal de Servicios Sociales, Juan Carrión, para que diese solución inmediata a ese problema. Totana, dispone de un elevado presupuesto (casi 50 millones de euros) y los técnicos se cuentan por decenas en el departamento de Acción Social. Solo en propaganda y parafernalia, se utilizan decenas de miles de euros.
En un par de días, recibí contestación del amigo Carrión, al que al parecer, mi requerimiento, le había fastidiado las vacaciones. Me contaba que mi escrito era muy “agresivo”, contra los profesionales y me justificaba la situación ante la negativa de Pascual a ser ayudado por el Ayuntamiento. Acompañaba a su misiva, dos informes. Uno, de los servicios sociales y otro, de la Policía Local. Me extrañó que el de las Fuerzas de Seguridad, constase una manifestación del anciano a los agentes, afirmando que estaba en esa situación, a la espera del que el Ayuntamiento le solucionase el problema. Mientras, Carrión afirma que Pascual, se niega recibir ayuda de los Servicios Sociales.
Entre exabrupto y lindezas, Carrión, me relataba las “excelencias” de su política, sin dar una solución concreta, como suele ser habitual en estos casos. A los pocos días, se celebró un Pleno y sin venir a cuento, el edil responsable, hace referencia al tema, reprochando que yo le presentase un escrito, estando él de vacaciones. Necesitaba el hombre, desahogarse públicamente, ante sus “palmeros” de la afrenta que supone una triste situación, que es incapaz de solucionar, a pesar de los ingentes recursos materiales y técnicos de los que dispone. “¡¡¡Hemos realizado más de 20 actuaciones con el problema de Pascual!!!”, me gritaba el Concejal. El número de actuaciones debe ser muy elevado, a tenor del énfasis utilizado y las expresiones de sus fans en el pleno. “¡¡Pásmate!! ¡¡Ná menos que 20 actuaciones, ha realizado, Carrión con Pascual…¡¡ ¡¡Y todavía se atreve el comunista a replicarle…!!; exclamaban entusiasmados los “tifosi”, desde la, últimamente, concurrida platea. Algo así como si el orador hubiese marcado de chilena, un gol ante el Real Madrid en Copa de Ferias y en el mismísimo Chamartín.

Suele pasar a estos políticos de nuevo cuño (por no decir de tres al cuarto). Cuando el tema es agradable, son los primeros que se ponen en la foto. Cuando tienen que asumir responsabilidades, ante problemas de estas características, siempre sale por “peteneras” y excusas de mal pagador. Esta mañana, Juan Carrión, aparece en la prensa, anunciando el viaje organizado por la Penya Barcelonista de Totana, para asistir al Trofeo Joan Gamper. Mientras, el anciano Pascual, sigue durmiendo bajo un techo de estrellas, con las duras piedras por colchón y con la tristeza infinita en su mirada.
10:40 Anotado en COMO LA VIDA MISMA | Permalink | Comentarios (0) | Trackbacks (0) | Enviar a Email
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