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21/11/07

“UN RECONOCIMIENTO MERECIDO” El modelo de Sanidad Pública del Servicio de Oncología y Hematología del Morales Meseguer

Hace unos días, el Servicio de Oncología y Hematología del Hospital Morales Meseguer, ha sido distinguido como uno de los cinco hospitales de España, donde se presta un mejor servicio de atención al paciente. La revista, Gaceta Médica, junto a la Universidad Juan Carlos I, han reconocido la labor del Equipo, dirigido por el profesor Vicente Vicente.Sin entrar en cuestiones científicas, materia en la que me declaro lego, quiero reflexionar sobre mi modesta experiencia, como enfermo de leucemia, y paciente de ese Equipo, cuyo reconocimiento es extensivo, desde el Profesor Vicente, hasta las auxiliares del Hospital de Día, que atienden a enfermos y aplican los tratamientos de quimioterapia, con una vocación digna de admiración. Quiero referirme, muy especialmente, al doctor Nieto Campuzano.
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En octubre de 2004, fui derivado desde el Hospital Rafael Méndez, hasta el servicio de Hematología, del Morales Meseguer, con un diagnóstico de Leucemia Linfática Crónica en grado II. No faltaron personas de buena voluntad (tambien en mí familia), que me aconsejaron ir a Clínicas Privadas e incluso a Estados Unidos, entendiendo que, ante el cáncer, siempre es mejor ponerse en manos de quién te trata previo pago de su importe, antes que en la denostada Sanidad Pública. Respeté todas las opiniones, pero siempre he defendido la Medicina Pública y no podía faltar a mis principios a las primeras de cambio, por complicado que lo viese.

Desde el primer momento, sentí un apoyo del doctor Nieto, que me demostraba como se puede ser un profesional comprometido y tratar a los pacientes, ante una enfermedad que resulta desconocida y cruel, cuando se manifiesta. “Es una enfermedad maligna y no te digo que vaya a curarte. Debes hacerte amigo del cáncer y convivir con él, para que te deje pasar mucho tiempo juntos…”, me aconsejó, mientras yo aguantaba las lágrimas. Pensar en el primer tratamiento fue un suplicio, difícil de asumir, entre pesadillas y f641c1f5976ed561053601436023e9f9.jpgangustia.

Sentarte en la sala de tratamiento, junto a una señora mayor, hablándome con normalidad de su cáncer; frente a un compañero de enfermedad, más joven, sin pelo, o un inmigrante con la mirada perdida, compartiendo la experiencia de meses, añadido a la atención de enfermeras y auxiliares, fue el mejor antídoto para recuperar el ánimo perdido. Estoy convencido que para mí, hubiese sido mucho más difícil en una habitación individual del mejor centro privado del mundo.

El Servicio de Hematología del Hospital Morales Meseguer, es un lujo y orgullo para las personas que habitamos en esta Región. Ese premio (con todo mi respeto hacía las entidades que lo conceden) no es nada, comparado con la valoración de cientos de pacientes y familiares que lo utilizamos para ser tratados por el Equipo Profesional y humano que lo componen.

01:00 Anotado en CONVIVIR CON LA LEUCEMIA | Permalink | Comentarios (2) | Trackbacks (0) | Enviar a Email