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21/08/06
SÍNDROME VACACIONAL DE FINALES DE AGOSTO (Conceptos de Solidaridad y Justicia)
Estos días, previos a la crisis de vuelta al trabajo tras las vacaciones, mi pensamiento está con las personas que las aprovechan para contribuir a paliar el sufrimiento de miles de personas que malviven en los países, mal llamados, del Tercer Mundo. No es necesario desplazarse muy lejos para colaborar en esas actividades. Los tenemos mucho más cerca de lo que, a veces, pensamos.![]()
Concretamente, me gustaría pasar estas vacaciones en el sur del Líbano, por poner un ejemplo muy actual de los miles de lugares donde elegir. En mi caso, sería volver a compartir lo poco que disponen algunos campamentos de refugiados, de un pueblo que malvive más de 40 años en lugares que algunos no los admitirían para los animales de compañía. Callejuelas estrechas, donde no caben dos personas a la vez, por la limitación de expansión. Frágiles edificaciones que crecen en vertical, hasta límites insospechados, las aguas residuales recorriendo el centro de los angostos callejones, carencia de servicios sanitarios…![]()
A primera vista, poco pueden aportar a un turista esas personas que tienen prohibido ejercer más de 40 profesiones en Líbano o Jordania, condenándolos a ser mano de obra barata y sin formación. Nos pueden ofrecer la sabiduría de un pueblo que sufre, desde hace décadas, la diáspora que supuso la expulsión de sus tierras y bienes, en la bíblica tierra prometida de Palestina, su capacidad de lucha, su hospitalidad, como buenos árabes y, especialmente, la dignidad como seres humanos, que no desmayan ni renuncian a sus raíces y su historia.![]()
No es sencillo ser un apátrida, en un país, que hace unos meses, se recuperaba a pasos agigantados, de una larga guerra civil y ocupación, en la que se habían destruido las infraestructuras de comunicación y todos los elementos productivos. Beirut, hace tres años, era una ciudad en pleno desarrollo, con evidentes huellas de una cruel y larga guerra. Pero los libaneses se bañaban a orillas del Mediterráneo que nos une, florecían los negocios y el turismo se convertía en una fuente de riqueza con muchas posibilidades. En el sur, Qana, Sidón, Tiro… ciudades cuyo solo nombre evoca la historia que conservan, hoy han reabierto las sangrantes heridas mediante bombas, odio y sin razón. Un poco al norte, Trípoli y el puerto de Bybloss, cuna del alfabeto, es bañada por la marea negra, que tiñe las bellas murallas que protegieron el puerto durante siglos, originada por la sin razón y el caos.![]()
Pero merece la pena comprobar como el pueblo se organiza. Incluso superando a su propio Gobierno. Con la dignidad que han hecho frente a la invasión del mejor ejercito del mundo, cuyos pertrechos y ojivas financia la democracia que guía a occidente. Como en muchos casos, no solo es solidaridad lo que necesitan los pueblos o las personas que sufren. Quizás con JUSTICIA, tendrían suficiente. Pero la Justicia que impregna en los valores positivos y derechos de la humanidad. No la Justicia que inventan los poderosos para aplicarla a los humildes, de forma sistemática, hasta hacernos y hacerles creer que las victimas son los verdugos y viceversa. ¿Tan complicado es?
16:00 Anotado en SOLIDARIDAD | Permalink | Comentarios (2) | Trackbacks (0) | Enviar a Email




